¡Qué hermoso volver a visitar a la familia en Albania, encontrar gente conocida y disfrutar del lugar donde nací y crecí! Esta oportunidad, junto a las Hermanas de Dushaj, me permitió organizar un encuentro con los jóvenes de Raja y de Fierza, al cual participaron algunos adultos, ciertamente atraído por mi presencia, de hecho era la primera vez que volvía a mi tierra de Religiosa.
El 23 de julio, al término del Retiro espiritual, con alegría y entusiasmo sor Elisabeth Varikkakukzhyil, Superiora provincial, las consejeras y todas las hermanas organizaron mi jubileo de 60 años de Vida religiosa. La celebración fue presidida por el hermano Henri Laudrin, ofm que había animado el Retiro espiritual.
La solemnidad del Sagrado Corazón nos invita a entrar en una joven parroquia de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, dedicada a los Sagrados Corazones de Jesús y María y nos revela su forma de honrar y adorar, a través de una novena en honor al Sagrado Corazón que prepara a la comunidad a la fiesta patronal en el aniversario 22 de consagración del templo.
Es cierto que la iglesia, cuerpo místico de Cristo, de la cual nosotros somos sus miembros, sufre una gran crisis, hay trigo y hay cizaña como afirma el evangelio, porque buenas y malas semillas hay en cada uno de sus miembros. Divulgando lo bueno, aunque sea sencillo, constatamos como hay hermanos, hoy los del oriente boliviano, que buscan la santidad en el camino ordinario de una comunidad cristiana.
La comunidad religiosa, “Virgen de Guadalupe”, presente en el departamento de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, participa en la novena al Sagrado Corazón de Jesús, animado cada día por un grupo de la parroquia asesorado por las hermanas: niños de catequesis, jóvenes de confirmación, grupos juveniles, familias de la catequesis familiar, laicos asociados. Cada jornada se presenta a los fieles diversos temas, que junto a la celebración de la Eucaristía y a las acciones solidarias, conducen al conocimiento de Dios, a amarle y seguirle. Se reflexiona sobre la Eucaristía de Jesús, la caridad de Jesús, la juventud de Jesús, la vocación de Jesús. Por otra parte, considerando la realidad que afecta a la humanidad, se ilumina desde la fe, la enfermedad, la familia, el buen pastor, para volver al Corazón de Jesús y cerrar con el Corazón de María en una alegre y esperanzadora serenata.
Los sacerdotes César Rojas y el párroco Juan Carlos Puma se alternan en la celebración de la santa misa, reflexionan el tema en la homilía, excepto el penúltimo día en que la asamblea se alegra con la presencia de Monseñor Sergio Gualberti y el día de la clausura de los festejos que se cuenta con la grata animación del Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor Rene Leigue.
De las acciones caritativas, es digna de mención la preocupación e interés por la refacción de la casa del Señor, que es la casa de todos, ya que después de 22 años de la consagración del templo parroquial, se requiere una reparación de la techumbre que implica un elevado costo, de ahí que todos trabajen ardua y generosamente desde hace varios años y que se intensifica este año para conseguir el objetivo. Para ello se efectúan campañas de sobres, venta de comidas típicas, veladas artísticas, danzas y bailes que animan, dan esperanza y alegría, crean fraternidad, permiten poner al servicio de los demás los dones recibidos de Dios.
Y mientras se repara el templo, el coliseo del Colegio San Francisco Fe y Alegría es la casa del Señor los fines de semana. Estos acontecimientos cobran otra significación y sentido. La necesidad de reparar el templo físico, lleva a los pastores de esta porción del pueblo de Dios, a reflexionar que cada uno es templo de Dios por el Espíritu que mora en él: "Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él”. El alma es templo de Dios. El Señor quiere ser el Rey del corazón del hombre. Para ello hay que hacer espacio, vaciarlo del egoísmo, individualismo, dinero, poder, placer... Así lo hace presente el señor arzobispo en su homilía citando la Palabra: ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis? (I Cor 6, 19). Cada uno es ese templo que debe cuidarse y valorarse con sacrificio y empeño. Así como se hace con el templo material, que se vela por su decoro y belleza, se custodie también el alma cultivando las virtudes que agradan a Dios y que lo hacen presente sólo con el actuar de sus buenos hijos.
La verdadera devoción llena la vida de sentido humano y sobrenatural. Que viendo la vida de esta comunidad cristiana, de la parroquia de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, se pueda vislumbrar el insondable amor de Cristo Señor Nuestro y empuje a proclamar el Evangelio de la salvación a los hombres que aún no conocen a Cristo, que no imaginan la profundidad de la dicha que nos espera en el cielo y que van por la tierra como ciegos lejos de la auténtica felicidad.
Jesús en la cruz, con el corazón traspasado de Amor por los hombres, nos señala el valor de las cosas y de las personas: valemos el precio de la sangre de nuestro Señor Jesucristo. Con san Buenaventura pidamos que se digne ligar nuestro corazón con el vínculo de su amor y herirlo con una lanza, porque es aún duro e impenitente (san Buenaventura, Vitis mystica, 3, 11).

