Un carisma que continúa desde hace 150 años en Oriente Medio
El 19 de noviembre de 2022, en el año jubilar del 150 aniversario de servicio misionero en Oriente Medio, nosotros, las FMSC de la Provincia "Santa Isabel", hemos celebrado, con sentimientos de gratitud y alabanza, la solemne clausura de este acontecimiento memorable para la historia de toda la Familia Religiosa.
El jubileo ha sido para nosotros un tiempo de gracia porque nos ha recordado todo el camino recorrido durante estos 150 años y las muchas hermanas que han vivido y transmitido con celo misionero, humildad y abnegación el carisma dado por el Espíritu Santo a nuestros fundadores, padre Gregorio Fioravanti y Laura Leroux de Bauffremont.
Ponerse a la escucha del pasado, a menudo marcado por un mayor sufrimiento y dificultades inéditas, vividas por las primeras hermanas con valentía y fidelidad, ha sido una oportunidad fecunda para comprender cuán vital es nuestro carisma. Desde 1872 hasta hoy, las misiones de Oriente abrazan los desafíos del tiempo y reinterpretan el carisma dando vida a numerosas expresiones y obras, fruto de la Providencia divina.
La sensibilidad en medio de las diferentes religiones, culturas, costumbres y tradiciones que han caracterizado a las misioneras de Oriente sigue siendo un elemento fundamental para la Provincia. El aspecto internacional de las comunidades, la sociedad multicultural y multireligiosa, el diálogo respetuoso y la acogida de los más pobres, son un ejemplo evidente de cómo el carisma, confiado a nosotras por los fundadores y las primeras hermanas, sigue propagando esta "historia sagrada".
Además de ser una solemne celebración, el jubileo ha sido para todas nosotras la ocasión de un renovado ardor misionero que encarna el carisma en los pliegues cotidianos con creatividad y sencillez. Además, nos pone ante una gran responsabilidad: estamos llamadas a reconocer lo que el Señor ha hecho por nosotros durante estos años y a sentar las bases para el futuro.
Al evento jubilar asistieron la Superiora General Sor Paola Dotto, sor Tiziana Tonini Vicaria General, sor Rose Thomas Palamthattel e sor Gregoria Suarez Medina Consejeras generales, sor Stefania Bandiera, Superiora Provincial de la Provincia “S. María de los Ángeles”, sor Clare Poothakuzhiyil, Consigliera Provincial de la Provincia “S. Francisco”, sor Lilibeth Labian, Vicaria Provincial de la Provincia “María Inmaculada”, sor Beltha Ngwashi, Superiora Vice-Provincial de la Vice-Provincia “SS. Mártires de Uganda” y sor Diomira Cavasin que ha contribuido en la investigación histórica de nuestra Provincia. Nuestras misiones en Chipre, Líbano y Bulgaria también fueron representadas por algunas hermanas. En presencia festiva de las hermanas hemos narrado muchas historias, personas y eventos que han sucedido, iniciativas que ponen los puentes entre los continentes en los que está presente la Familia Religiosa. En el intercambio de vida y de experiencias hemos escrito una nueva página de la historia que cuenta las maravillas del Señor.
El 17 de noviembre de 2022, solemnidad de Santa Isabel de Hungría, patrona de la Provincia, la llegada de las hermanas de diversas partes del mundo a Limassol dio inicio a las celebraciones jubilares. A su entrada, en el patio exterior, fueron recibidos con una cálida bienvenida por parte de los alumnos y profesores de la escuela "Santa María". Los primeros en acogerlas fueron los niños del kínder con todas las banderas de los 22 países del mundo, donde las FMSC son llamadas y enviadas a realizar su servicio misionero. Conmovedor fue la bienvenida con la esencia perfumada típica con la que el huésped se rocía en las manos y la incensación con las ramas secas del olivo. Bajo el cielo azul, ondeando pancartas, flores y corazoncitos resonaron las voces y los cantos melodiosos en inglés, griego e italiano de la escuela primaria y secundaria. Fue realmente sorprendente cómo esta fiesta involucró a profesores, maestros y alumnos... ortodoxos, latinos, maronitas, blancos, negros, europeos y extraeuropeos. Todos "diferentes" y todos iguales, juntos, en el 150 aniversario de la presencia de las FMSC en Oriente Medio. Juntos, en una escuela abierta a niños y maestros de todas las nacionalidades y religiones sin excepción, siguiendo el ejemplo de las primeras hermanas misioneras en Oriente Medio.
El 19 de noviembre de 2022, en el teatro de la escuela, se celebró la clausura del año jubilar con la solemne Santa Misa presidida por Su Exc.za Mons. Adolfo Tito Illana, Nuncio Apostólico en Israel y Chipre y delegado en Jerusalén y Palestina. Con Su Exc.za concelebró a Mons. Selim Sfeir, arzobispo maronita de Chipre, sacerdotes de la isla, latinos y maronitas, y de la Custodia de Tierra Santa. En presencia de autoridades civiles y religiosas, de numerosísimos fieles, alumnos y ex alumnos, profesores y ex profesores, padres y colaboradores, bajo las voces angélicas del coro de la escuela, la celebración fue un himno de alabanza y gratitud a Dios por la colaboración de tantas hermanas y personas que en los 150 años de historia han iluminado con su testimonio de vida la transmisión del carisma.
Durante su homilía Mons. Adolfo Tito Illana puso de relieve los indicios históricos del inicio de la misión en Oriente Medio y subrayó sobre todo el fuerte deseo del anuncio del Evangelio de las primeras hermanas llegadas a Constantinopla. En la participación directa en la actividad misionera de la Iglesia, entre fieles e no creyentes, las FMSC han desarrollado las obras pastorales con fidelidad y celo apostólico, sacando la profunda benevolencia del Corazón de Cristo crucificado. La vida de oración y penitencia es la fuente fundamental para la evangelización, para la educación y para las obras de caridad - elementos sustanciales para la misión que nos deben impulsar a elegir las periferias existenciales sobre todo allí donde falta la fe. Ser mansos, humildes, caritativos: estas características deben distinguir hoy nuestra vida de franciscanas y misioneras. Solo así el servicio misionero puede convertirse en sacramento de la presencia del Señor Jesús, reafirmó Mons. Illana. La educación de las jóvenes generaciones a ejemplo de las primeras hermanas en las tierras de misión es el requisito previo para la proclamación del Evangelio. Por eso, acompañar a los jóvenes en el crecimiento, en la maduración moral y espiritual sigue siendo la inversión primaria que crea las condiciones para la acogida de la Buena Nueva. La evangelización, además, nos caracteriza como misioneras y nosotros debemos asumirla en todas las formas de nuestro servicio apostólico.
A su vez, la Superiora General Sor Paola Dotto expresó su gratitud por los 150 años de generoso servicio en Oriente Medio de todas las hermanas FMSC, llamadas y enviadas a 22 países del mundo. La Superiora General ha puesto de relieve la valentía de la fe y la confianza en el abandono de la voluntad del Padre que condujeron a las primeras hermanas por caminos no siempre sencillos y fáciles. "A él deseo restituirle todo el bien realizado en estos 150 años; todo el amor donado en las diversas formas de misión; toda la fe vivida y toda la caridad manifestada a muchísimos hermanos y hermanas, a niños pobres, confiados a nuestras hermanas". Con la certeza de que los nombres de todas las hermanas que han obrado en las diversas realidades de la Provincia "Santa Isabel" están resonando en el cielo ante el Señor, sor Paola Dotto ha expresado su homenaje resaltando el ejemplo de donación incondicional, de fidelidad generosa, de verdadero espíritu misionero. Terminó con el afectuoso agradecimiento a las hermanas que hoy están viviendo su misión en Chipre, en Bulgaria, en Líbano y a "todos aquellos que, en la Iglesia y en la sociedad, se han puesto al lado de nuestras hermanas, de nuestras comunidades, de su servicio misionero, dando fraternalmente apoyo y ayuda, compartiendo fatigas, alegrías y esperanzas". Concluyendo, la Superiora General invita a la esperanza que nos hace mirar el futuro con la certeza de que el Señor continuará guiando y completando su obra".
Antes de la bendición final, se leyó el Telegrama de Su Santidad el Papa Francisco en ocasión del 150 aniversario de presencia y misión en Oriente Medio de las Hermanas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón. Su beneplácito se dirige a toda la congregación y exhorta a que el aniversario reavive en las hermanas los propósitos de generosa adhesión a Cristo y de gozoso testimonio de vida fraterna. Para esta grata solemnidad jubilar el celebrante presentó la Bendición Apostólica que Su Santidad imparte a todas las Hermanas de la Provincia "Santa Isabel" Invocando sobre todas las religiosas efusión especial de gracias celestiales para que se refuerce el compromiso de fidelidad continua a Dios y a la Iglesia y de respuesta cada vez más generosa a la vocación.
En nombre de la Orden de los Frailes Menores se han leído los deseos del Ministro General padre Massimo Fusarelli, ofm. Confiando el camino de la Provincia a la Virgen Inmaculada, con la bendición de san Francisco, por intercesión de santa Isabel y siguiendo el ejemplo del venerable padre Gregorio, desea una respuesta cada vez más profética y gozosa para vivir siempre "como le gusta a Dios ".
Como coronación de la celebración eucarística, algunas chicas de la escuela han ondeado sobre el escenario narrando la expansión del carisma misionero a través de una coreografía bellísima que se ha concluido con la explosión de los aplausos.
Después de la celebración eucarística siguió la segunda parte del evento. Se presentó, en lengua griega, el libro La sabiduría, la paciencia, el ardor del bien escrito por el Prof. Ulderico Parente. En la presentación de los acontecimientos históricos, ilustrados por imágenes del pasado y del presente, se saboreó no solo la competencia y la reflexión profunda sobre eventos y personas, sino también la pasión con la que el Prof. Parente narra el heroico sacrificio de tantas hermanas que, en el diálogo atento y respetuoso, dedicados a la misión educativa a través de las escuelas abiertas a todos y las actividades caritativas, vivieron el Evangelio con "altísima pobreza seráfica". Se han ilustrado las dificultades y los sufrimientos que las hermanas han vivido en la espinosa realidad político-social en Turquía, Chipre, Islas griegas, Bulgaria, Líbano. Los aplausos conmovedores de los presentes han demostrado los recuerdos afectuosos y el profundo reconocimiento al revisar las imágenes de tantas hermanas, pasadas y presentes, que se prodigaron sin reservas en las misiones en Oriente Medio.
Para coronar la fiesta, en el patio interior de la escuela, en el escenario exterior del teatro, la coral de la escuela, compuesta por un centenar de chicos de todas las secciones lingüísticas, realizó danzas folclóricas y cantos en varios idiomas. Un espectáculo grandioso que ha unido cielo y tierra en el rendimiento de gracias por tanta generosidad, celo y pasión misionera de todas las Hermanas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón en estos 150 años.
¡Que el Señor nos haga levadura fecunda para que el carisma siga dando frutos abundantes para la santa Iglesia de Dios!
Il Signore ci renda lievito fecondo perché il carisma continui a portare frutti abbondanti per la santa Chiesa di Dio!

