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Siempre en misión: estoy aqui por otro estilo de vida

Siempre en misión: estoy aqui por otro estilo de vida

Ha pasado ya un año, y aún estamos en tiempo de pandemia. El Covid 19 ha recorrido su camino dejando huellas de perplejidad en la vida cotidiana, por lo que los encuentros se realizan on-line, y este medio se ha transformado en un nuevo estilo vida. De todas maneras, agradecemos que existan estos medios digitales y virtuales de comunicación porque nos ayudan a establecer relaciones sociales. Estamos agradecidas en particular porque hemos tenido la gracia de participar en un encuentro de formación permanente y así encontrar a tantas religiosas de votos perpetuos. La reunión fue organizada por el USMI (Unión de Superiores Mayores de Italia) los días 15 y 16 de mayo de 2021, a través de la plataforma Zoom. También participaron hermanas de las dos comunidades de Albania y de otros países del mundo. Fue un momento importante y muy oportuno porque las hermanas de la Provincia “María Inmaculada” nos vimos y compartimos nuestro camino.

El convenio realizado en estos dos días puso de relieve el tema: SIEMPRE EN MISIÓN: ESTOY AQUÍ POR OTRO ESTILO DE VIDA.

En el primer día, la relatora sor Lucía Antonioli desarrolló el tema: "Una mirada profética y contemplativa" y utilizó tres palabras clave para entrar en el corazón de la Palabra de Dios mediante la Lectio Divina del pasaje del Evangelio de Lucas 12, 27ss - la mirada, la profecía, la contemplación, que son también las condiciones necesarias para asumir otro estilo de vida.

Nuestra mirada contemplativa viene de fuera de nosotros y debe convertirse en el instrumento con el cual nos juzgamos a nosotras mismas. Estamos llamadas a gustar la Sabiduría, contemplar la historia de nuestra familia religiosa donde los fundamentos esenciales del carisma no cambian, pero se podrá modificar la forma para responder a las provocaciones de nuestro tiempo. A partir de nuestra realidad humana, bautizadas, con nuestra consagración somos partícipes de la vida de Cristo: Aquel que es Sabiduría y habita en nosotros, nos hace portadoras y testigos de su palabra, que se funda en el amor y en amarnos unos a otros.

El segundo relator del día, el profesor Tonino Solarino, profundizó en los aspectos espirituales y psicológicos del tema: "Ecología de la vida cotidiana" y destacó la higiene de la casa, es decir, de nuestro corazón y la higiene de la relación.

El profesor Solarino luego, hablando de las patologías del tiempo - la mastica y escupe; el ataque de pánico; el narcisismo, y el estilo bordelinde, puso de relieve que estamos llamados a los nuevos paradigmas de vida y "no conformarnos a la mentalidad de este mundo". El sufrimiento psicológico actual exige organización diferente, cultura diferente, las patologías cambian y la psique expresa las patologías del tiempo. También el sufrimiento tiene su inteligencia que debemos acoger: la sabiduría de un nuevo modo de estar consigo mismas y con Dios. Hay que saber distinguir las heridas existenciales de las espirituales porque las heridas de la vida ayudan a sanar otras heridas si están dirigidas a Dios. Al hablar de la higiene del corazón, ha evidenciado que muchas de nuestras acciones son sinceras, y muchas otras son fruto de la inconsciente y éstas hieren. La crisis que producen las heridas debemos tomarla como una oportunidad para permitir la higiene del corazón que transforma el amor en don, en efecto, todo amor nace de la necesidad, nos pide morir a nosotras mismas para amar a los demás.

Para permitir la higiene de la relación fraterna, hay que recordar que la primera relación fraterna comienza por la escucha de sí mismos: esta es una tarea, un don que hay que intercambiar recíprocamente para generar vida y amor. La comunidad es el lugar donde se realiza la purificación.

El día siguiente el P. Antonio Marzano habló sobre el tema: "Alegría y Paz" que son los frutos del deseo, en efecto, la consecución del deseo es felicidad. Además, los límites hacen que nuestro deseo sea concreto. Lo que no nos hace alcanzar el deseo es el bloqueo que no nos ayuda a ver más allá del límite. Nos corresponde a nosotros elegir el medio para alcanzar nuestro deseo y experimentar "un estilo de vida evangélico capaz de alegrarse profundamente sin estar obsesionadas con el consumo". Nos corresponde a nosotros elegir el camino que conduce a la verdadera alegría y a la paz, distinguir lo que es ilusión y engaño. P. Marzano, además, destacó un modo alternativo para vivir la vida, esa modalidad que puede llevar realmente a la verdadera alegría y paz y es permanecer en Cristo, en efecto la alegría no es satisfacción de nuestros deseos, sino el estar en Cristo. ¡Jesús es paz y alegría y el único modo de conseguirlas es permanecer con Él!

El momento de compartir con el grupo, fue el momento más hermoso, en efecto en este tiempo sentimos fuerte la necesidad de encontrarnos, confrontarnos y animarnos y nunca ha faltado. Después de las conclusiones del convenio, la tarde del 16 de mayo, sentimos la necesidad de compartir más con todas las hermanas de la provincia que participaron. Y así, aunque el tiempo nunca es suficiente, hemos tenido la alegría de vernos, de encontrarnos y compartir el deseo de un nuevo estilo de vida.

Estamos agradecidas al Señor y rezamos para que nos comprometamos a vivir y testimoniar juntos un estilo de vida basado en la mirada contemplativa, capaz de "ver lo nuevo en el mismo" para tejer relación de fe y de amor y así llegar a ser profetas auténticos en nuestro tiempo.

Una de las participantes interpretó el gusto de todos nosotros con las siguientes palabras:

"Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría sea plena" Jn 15, 9-11. Permanecer es una invitación de intimidad, de una relación profunda con el Señor en la oración, en la adoración, en el coloquio silencioso con él, que sólo es la fuente de toda sabiduría, que arroja luz de amor en el corazón para vivir unida a él todos los momentos de mi vida. Sólo si permanezco en su amor, me dejo transformar por Él y me convierto en don de amor para los demás. Sólo permaneciendo en Él puedo ver la Buena Noticia también en los momentos de crisis, de dolor, en mi fragilidad, en la debilidad y en mis límites, en aceptar todo esto para aprender la humildad, abierta a aceptar la corrección, los límites y la fragilidad de los demás. De hecho, creo que el cambio puede ocurrir empezando por nosotras mismas con la ayuda de Dios y así seremos "buenas" juntas, para el Señor. Sólo el don del Espíritu es capaz de curar las heridas,e hacer higiene en mi corazón, y de hacerme capaz de ensalzar "la casa", es decir, mi corazón. Sólo permaneciendo en su amor podemos encontrar "lo nuevo en lo ordinario", aprender y ser expertas en encontrar a Dios en las hermanas, expertas en estar, en el perdón, en la ternura, en la intimidad y en la claridad. "Permaneced en mi amor...". Permanecer en su amor es el punto de referencia, una verdad donde puedo verificarme diariamente: ¿Dónde estoy yo? ¿Cómo estoy viviendo mi vida? ¿Vivo por el amor de Dios? Es no sólo una invitación para mí, sino también un mandamiento de amor, un don es una promesa porque Él sabe que sólo en Él podemos vivir la alegría plena y la paz verdadera, y con Él toda esta reflexión puede dar fruto de testimonio en la cotidianidad."

¡Para alabanza y gloria de Dios!

Las Hermanas de la Provincia "María Inmaculada"