"\u00a1LEV\u00c1NTATE, TE HAR\u00c9 TESTIGO DE LO QUE HAS VISTO!"
Respondiendo a la invitación del Papa Francisco a vivir las etapas diocesanas de la JMJ que se celebrará a Lisboa en el 2023, los jóvenes de la Diócesis de Roma se pusieron en camino y con ellos también nosotras, algunas jóvenes religiosas de la comunidad María Inmaculada de Centocelle. Nos hemos unido a dos frailes capuchinos de nuestra parroquia de San Felice de Cantalice. El grupo era variado y numeroso: algunos jóvenes y muchachos scouts, algunas voluntarias y otros que siguen el camino formativo de la parroquia. La cita para encontrarnos era en San Juan de Letrán. Luego nos unimos a los demás jóvenes de la diócesis de Roma, haciendo más concreto el camino sinodal a través de una simple peregrinación caminando por las calles de Roma, precisamente por los mismos caminos que los Papas recorrieron para llegar al Vaticano, cuando aún vivían en Letrán. Hemos llegado al Coliseo, Plaza Venecia, Via Vittorio Emanuele II y hemos llegado a Via della Conciliazione que nos ha llevado a la Plaza de San Pedro, donde surge imponente la Basílica de San Pedro con su columnata que acoge y abraza. En estas históricas calles, los grandes santos vivieron una intensa pastoral juvenil, uno entre todos San Felipe Neri, el santo de los jóvenes por excelencia.
Caminando con otros jóvenes se reaviva el entusiasmo, acercándolos, nos abrimos a la amistad comenzando por el saludo y, sobre todo, escuchándolos en su relato de vida con sus diversas actividades.
Cuando llegamos a San Pedro algunas jóvenes voluntarios que animaban a los participantes, nos repartieron el desayuno. Después de desayunar, con las entradas que nos habían entregado a San Juan de Letrán antes de partir, entramos en la basílica a esperar el encuentro con el Santo Padre Francisco, nuestro Obispo que concluyó el encuentro con la celebración eucarística. El Papa nos ha invitado a reflexionar sobre la Palabra de Dios tomada del Apocalipsis de san Juan y del Libro del profeta Daniel contemplando a Jesús Rey del universo, que tiene la última palabra sobre nuestra existencia, que nos da esperanza, iluminando la noche.
La oscuridad de la vida que estamos sufriendo en nuestro tiempo, necesita ojos luminosos para iluminar las tinieblas de nuestro corazón y a nuestro alrededor y tener el valor de levantar la mirada para vencer la tentación de permanecer en nuestros miedos. Esta es la invitación "¡Alza la mirada, levántate!", que el Papa lanzó para acompañar a los jóvenes en el camino hacia la JMJ de Lisboa del 2023. Nos ha invitado a ser capaces de soñar, y capaces de llevar adelante nuestros sueños con valentía, para no dejar sofocar los grandes ideales de este mundo. El Santo Padre se ha manifestado muy agradecido por la presencia y la contribución de los jóvenes en la Iglesia que con entusiasmo y valentía llevan adelante sus sueños.
Nos repitió: "Gracias, gracias, cuando ustedes son capaces de llevar adelante los sueños con valentía, cuando no dejan de creer en la luz incluso dentro de las noches de la vida, cuando se comprometen con pasión a hacer más hermoso y humano nuestro mundo. Gracias, cuando cultivan el sueño de la fraternidad, cuando tienen presente y se preocupan por las heridas de la creación, cuando luchan por la dignidad de los más débiles y difunden el espíritu de la solidaridad y del compartir. Y sobre todo gracias porque en un mundo que, asfixiado por las ganancias del presente, tiende a sofocar los grandes ideales, ¡no pierdan en esta vida la capacidad de soñar! No vivan adormentados o anestesiados. No: ¡sueñen vivos! Esto ayuda a los adultos y a la Iglesia. ¡Sí, necesitamos también soñar como Iglesia, necesitamos el entusiasmo, necesitamos el ardor de los jóvenes para ser testigos de Dios que es siempre joven!"
Sr. Annabel Alera

