CONSEJO GENERAL AMPLIADO 17-31 DE MAYO DE 2022
En minoridad y en comunión fraterna
vivimos el don carismático en la Iglesia para el mundo.
El 17 de mayo todas las Superiores provinciales, vice-provincial y algunas vicarias estaban presentes en la casa generalicia para participar del Consejo General Ampliado (CGA) organizado tan pronto como la propagación de la Pandemia disminuyó y los diversos países levantaron las restricciones.
Padre Antonio Saturno, párroco de la parroquia "San Felipe Apóstol", presidió, en la capilla del generalato, la S. Misa de las 17:00 dando inicio al encuentro. Algunas hermanas jóvenes animaron la celebración con cantos e diversos instrumentos musicales.
El encuentro de la Asamblea del Consejo General Ampliado a las Superioras provinciales, presidido por la Superiora general Sr Paola Dotto, inicio oficialmente el 18 de mayo en la sala capitular de la casa general en Roma. El mensaje de Sor Paola fue rico de contenidos para la reflexión y el compartir, expresando el ellos el deseo y la necesidad cuidar de juntas nuestra familia religiosa compartiendo los mismos valores y estilo de vida aunando criterios comunes.
Iluminadas por la Palabra de Jesús: "Permaneced en mi Amor", por esto CGA, hemos pensado y propuesto el tema: En minoridad y en comunión fraterna vivimos el don carismático en la Iglesia para el mundo.
… queremos estar abiertas al Espíritu Santo, iniciar procesos de comunión y de cuidado, como dice el Papa, en una actitud franciscana de minoridad, elemento carismático constitutivo en nuestra vida y misión... El valor evangélico que el Espíritu del Señor ha confiado a nuestra Familia es la misionariedad: el testimonio y el anuncio de la presencia de Jesús en nuestra vida, en nuestra Historia, y en la Historia de cada hombre...
Las jornadas se alternaron con reflexiones e intercambio de expriencias sobre temas ofrecidos por los relatores y sobre situaciones concretas vividas en toda nuestra familia religiosa o específicas de las realidades provinciales y viceprovincial. He aquí algunos puntos esenciales que han guiado la reflexión y la evaluación:
Mons. José Carballo nos propuso algunos DESAFÍOS como POSIBILIDADES:
Para volver a encantar nuestra vida sirve: La pasión por Jesús; crear fraternidad y despertar la esperanza; pasar de estructuras que infantilizan a relaciones que forman personas adultas y libres; habitar las periferias y escuchar el grito de los pobres; ser profetas, no jugar a serlo; Cuidar a la persona e innovar las estructuras.
El Padre Cesare Vaiani, ofm presentó el tema: "Minoridad: valor y estilo de vida franciscano para la comunión fraterna y el testimonio misionero".
El padre César inició el tema explicando el significado literal del término "minoridad", para luego introducirnos en el lenguaje de San Francisco con el adjetivo "minor" que hace referencia a la elección del nombre "frailes menores" (cfr. FF 386) que explicita una fuerte conexión con la virtud de la humildad, fundamento de todas las virtudes. Subraya en la Admonión 12 (cfr. FF 161) que la minoridad está vinculada a la humildad y además estrechamente ligada también a la pobreza. En la Admonición 14 (cfr. FF 163) aclara que la verdadera pobreza no consiste en privaciones materiales, sino en aceptar alguna palabra grosera o que alguien decida quitarnos algo que nos pertenece.
¿Cuál es la razón profunda para elegir la minoridad? Jesús es la razón, porque Él es el primero que se ha hecho menor. La minoridad es la esencia de la esencia de Cristo según Francisco. La "cristología" de Francisco se funda en el abajamiento de la Encarnación, un Dios que se hace menor por nosotros y junto a María eligió la pobreza.
El padre César también se refirió al art. 57 de nuestras Constituciones subrayando, en el ámbito de la pobreza, la atención a los signos de los tiempos. En la RnB, en los capítulos del n.14 al 17, presenta la itinerancia como una característica franciscana: se insiste en cómo deben ir los frailes, no tanto sobre qué deben hacer, sino dar el saludo de paz. El padre César considera nuestra itinerancia como una gracia, una oportunidad de recomenzar, de conversión.
El Padre afirmó que el art. 73 de las Constituciones expresa la plena sintonía con el carisma franciscano, que vive el servicio con atención a los más pobres. Explicó también la minoridad en relación con el trabajo como una gracia a vivir en actitud de restitución a Dios de las gracias recibidas de él.
También hizo referencia de nuevo a las Constituciones, art. 15 y al Directorio art. 11, para demostrar cómo la concepción del trabajo está en plena sintonía con S. Francisco.
Sobre la minoridad eclesial: Francisco elige conservar un lugar de menores también en la Iglesia con una rigurosa sumisión al clero diocesano, sin aceptar nombramientos eclesiásticos. La tentación de hoy es también apropiarse del servicio de autoridad.
Para Francisco la minoridad es también una opción que derriba las barreras sociales: la primera fraternidad es interclasista (nobles y pobres) y se sitúa con los pobres, al servicio de los excluidos, como los leprosos. Quizás es esta minoridad la que suscita todavía hoy admiración y simpatía hacia Francisco.
Padre Alessandro Angelisanti, ofm de la fraternidad de Loreto, comprometido en la pastoral de todas las vocaciones con una atención particular a la pastoral familiar. Comenzó la reflexión haciéndonos preguntas-provocaciones para individuar: ¿Qué cosa de la vocación; el quién de la vocación y hacia quién?
De todas las respuestas y reflexiones, el padre Alessandro ofrece estas indicaciones claras: Toda pastoral es siempre vocacional, es la experiencia de hacer de puente entre el Señor y la persona que se encuentra para hacerla sentir amada, llamada. Siempre es tiempo de una pastoral vocacional, toda la vida está marcada por la dimensión vocacional. La meta es la unión íntima con el Señor Jesús.
El padre Alejandro presentó el pasaje del Evangelio de Juan (1,36-37) y nos dijo que estamos llamadas a ir donde están los jóvenes y solamente en un segundo momento se les puede invitar a venir y a ver nuestras comunidades. ¿Qué espacios ocupan los jóvenes hoy en día?
Todo hombre en lo profundo del corazón es "muy bueno", nada de él debe ser descartado y olvidado, porque fue creado por Dios. El riesgo que corremos los consagrados es tener una mirada parcial sobre el mundo emocional y sobre el cuerpo. "Todo es muy bueno", nuestra mirada debe estar orientada por esta fe.
"La santa gracia del bautismo nos da dos bienes: la imagen de Dios inmediatamente y la semejanza que espera ser obrada con nosotros". Ni siquiera el pecado grave puede dañar esta imagen. El mandato que el Padre nos ha confiado es realizar esta semejanza. Llegar a ser "semejante" a la imagen que Dios nos ha puesto y llegar a serlo a través del "servicio" requerido.
El padre Alessandro presentó después el recorrido del discípulo amado con tres etapas:
1.La Gracia de los comienzos: El pensamiento está fijo en Jesús. El Señor nos hace sentir todo Su amor por nosotros.
2.La Gracia de la debilidad: es la gracia de la realidad, de reconocer que no bastan las propias fuerzas, debemos colaborar con Dios.
3.La Gracia de la unión transformadora: Estamos llamadas a vivir en relación con Él en todas las cosas, a ir hacia los demás, en nuestra realidad, con luces y sombras, con la fuerza del ser en relación con Aquel que nos da luz. El discípulo amado está siempre en el lugar justo, se mantiene estrecha la imagen de hijo de Dios amado, la defiende con los sentimientos, con los pensamientos y con las acciones y esta es la gracia de la unión transformadora.
El padre Alessandro continuó su presentación ofreciéndonos explicaciones sobre:
- La línea del cuerpo que procede automáticamente según la edad y las etapas evolutivas del crecimiento.
- La línea del mundo emocional que se convierte en una luz sobre lo que vivimos, nos indica dónde estamos y progresa solo si tomamos decisiones.
- La línea de la identidad que nos llama a vivir la realidad de ser "hijos" para poder sentirse y vivir como "hijos amados por Dios". La meta final es vivir una unión transformadora con el Señor. Con nuestra presencia, con nuestra historia, podemos ayudar a otros a llegar a esta unión.
Seguir al Señor Jesús significa no querer ser los mejores, sino vivir la comunión con las hermanas y con cada persona, con todos, con el deseo de llevar a todos en el corazón: en el centro está el Señor, en torno a él todos los demás rostros.

