Consagradas a Dios para siempre... como Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón...
"Conságrense, porque mañana el Señor hará cosas extraordinarias en medio de ustedes" (Josué 3:5).
Un sueño tan esperado por nosotras, sor Sudha Rani, sor Tejasri, sor Swapna, sor Nilima y sor Kanchan de consagrarnos totalmente a Dios. La celebración se realizó el 21 de abril de 2023, aniversario de la apertura canónica de nuestra Congregación de la Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón (FMSC). Cinco de nosotras pronunciamos las mismas palabras de Samuel: "Tú me has llamado, Señor" con el corazón lleno de amor, gratitud y firme convicción.
Queremos ser testigos proféticos, permaneciendo en el mundo sin ser de este mundo, así como lo dijo el Papa Francisco: "el mundo y la Iglesia necesitan que ustedes, sean un signo luminoso para el camino de los hombres y mujeres de nuestro tiempo".
Dios sigue vivo, está presente y ama al mundo a través de la persona consagrada. Toda persona consagrada es una continuación del corazón y de las manos de Dios en el mundo de hoy; convencidas de ello, nos ponemos a Su disposición para que nos moldee como Su instrumento que siembra la semilla del amor y la compasión de nuestro Salvador. La vida que hemos elegido es para amar a Jesús con un corazón indiviso hasta el final de nuestra vida con una motivación más fuerte, una mayor claridad y una mejor formación es la respuesta a muchos de nuestros amigos que nos preguntan cómo es posible vivir como "solteros".
El 21 de abril de 2023 fue un amanecer lleno de entusiasmo y alegría. En el tiempo establecido, nosotras las novicias, con pasos firmes y en sintonía con el canto melodioso, nos dirigimos hacia el altar acompañadas de nuestros padres y de nuestra Superiora provincial y sus consejeras. Nos alegró mucho ver a muchas personas; la presencia del obispo de la diócesis de Vijayawada que fue el principal celebrante de la celebración eucarística, sacerdotes, religiosas, parientes, amigos y benefactores. Con mucha alegría y entusiasmo, nos hemos postrado ante el altar para pedir la intercesión de todos los ángeles y santos para pertenecer fieles a Dios con todo nuestro ser.
San Francisco de Asís, que vivió radicalmente el Evangelio hace siglos pasados, nos recuerda que también hoy, en este mundo tecnológico y consumista, es posible vivir radicalmente el Evangelio. El monseñor Joseph Raja Rao Thelagathoti en su homilía nos ha recordado la importancia de consagrarnos plenamente al Señor y la belleza de vivir los consejos evangélicos en este mundo contemporáneo. Conformándonos totalmente a Cristo nuestro Esposo: pobre, casto y obediente hemos pronunciado nuestros Votos al Señor en las manos de Sor. Mini Joseph, Superiora provincial, delegada de nuestra Superiora general sor Paola Dotto.
Hemos recibido el Crucifijo y la Biblia y nos han recordado de "ir por todo el mundo, a proclamar la Buena Nueva a toda criatura" (Mc 16,15), "Sean mis testigos no solo en Jerusalén, sino en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra» (Hch. 1,8). A partir de ahora, pedimos la gracia al Señor de no buscar en el Evangelio palabras de consuelo o milagros, sino únicamente la gracia de la disponibilidad para aceptar la realidad de la cruz, poniendo nuestra mirada en Jesús crucificado. La Superiora Provincial anunció oficialmente que pertenecemos definitivamente a la familia de las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón y que todo lo tenemos en común, esta proclamación ha llenado nuestros corazones de mucha alegría. Estamos felices de formar parte de nuestra familia fraterna de FMSC, nuestro pequeño paraíso en tierra.
Estamos agradecidos a nuestra Superiora General sor Paola Dotto y a su Consejo, a nuestra Superiora provincial Rev. sor Mini Joseph y su consejo por ayudarnos a ser personas más amorosas, más humanas y más identificadas con Cristo. Unimos nuestros corazones a todas las hermanas de nuestra Congregación, especialmente a nuestras formadoras que han desempeñado un papel importante en formarnos como FMSC.
(sor Sudha Rani, sor Swapna, sor Tejasri, sor Kanchan y sor Nilima)

