Apertura del Centenario de la Escuela "Saint Mary" Limassol - Chipre 1923-2023
En el marco festivo de la clausura del 150° aniversario de presencia en Oriente Medio, otra ocasión jubilar nos ofrece la oportunidad de hacer memoria de las maravillas que el Señor ha realizado a través de la obra educativa de las Religiosas FMSC en Limassol - Chipre.
Con la gracia de Dios, la Unidad Educativa "Santa Maria" de Limassol en Chipre está a punto de celebrar su centenario. En efecto, en 1923, las Hermanas, a petición de los Padres Franciscanos de Tierra Santa, dieron inicio a la escuela "Tierra Santa" para las jóvenes católicas pobres de Limassol, respondiendo así a la misión específica de nuestra Familia religiosa: dedicarse a la enseñanza y educación de las niñas. El número de estudiantes aumentó rápidamente porque, fieles al espíritu de apertura y caridad, las hermanas no se limitaron solamente a la comunidad latina o maronita, sino que también acogieron con alegría a las estudiantes de todas las religiones y culturas. La calidad y la seriedad de la enseñanza, el clima de disciplina y benevolencia, el espíritu de generosidad y de comprensión: elementos fundamentales de la enseñanza, han incentivado a muchas familias a confiar sus hijas a las religiosas.
En los años 60 se tuvo que construir otro edificio mucho más amplio, luminoso y funcional. El 11 de febrero de 1965, bajo la mirada maternal de la Virgen de Lourdes, fue bendecida la primera piedra de la nueva escuela, inaugurada el 19 de junio de 1966 por Mons. Alberto Gori, Patriarca de Jerusalén, y fue llamada "Santa Maria" y está funcionando hasta nuestros días. El año 2000, se decidió acoger en el Liceo también a los jóvenes y evolucionar con los tiempos.
En los últimos años, la Unidad Educativa ha visto entrar en sus aulas en septiembre a casi mil alumnos, desde el kínder hasta la secundaria. En el interior se mezclan nacionalidades y religiones de todos los continentes. La elección del prototipo sigue vigente: enseñar un gran número de materias, por supuesto, pero con especial atención a los idiomas: griego, francés, inglés e italiano. Con su longevidad y dinamismo, la escuela continúa perpetuando tanto las tradiciones como la espiritualidad cristiana. Los alumnos llevan el uniforme de los colores marianos. Se reúnen cada mañana para la oración y cantan la gloria del Señor. Todos participan juntos en las celebraciones sagradas y profanas. Siguen la enseñanza de los idiomas, de la religión, tienen la posibilidad de elegir entre la rama científica o la literaria. Reciben una educación fundamental con la prioridad de los valores esenciales, como la caridad, la sinceridad, la humildad, la responsabilidad, el trabajo asiduo y el respeto por los demás. Estos principios y elecciones han permitido y permiten todavía hoy a la Unidad Educativa brillar y distinguirse entre las otras escuelas de la isla, que ahora, en la cima de sus cien años, puede mirar al futuro con confianza.
El 21 de noviembre de 2022, fiesta litúrgica de la presentación de la Virgen y fiesta patronal de la Unidad Educativa, con la celebración Eucarística presidida por el padre Peter Ashton ofm, iniciamos el año jubilar de "Santa Maria" en presencia de la Superiora General Sor Paola Dotto y su Consejo, las hermanas llegadas de diversas partes del mundo, los dirigentes escolares, los profesores, los maestros y los alumnos.
Con tanta sencillez los estudiantes, tanto católicos como ortodoxos, han animado la celebración con cantos, lecturas y ofertorio. Los muchachos son siempre inmediatos, por eso, no fue difícil comprender la explosión de los aplausos cuando la Superiora General sor Paola Dotto encendió el cirio jubilar. ¡Cien años! La empresa es realmente muy difícil y ardua, pero como indica el Papa Francisco, la educación es la mejor manera de humanizar el mundo. El centenario nos abre sin duda este horizonte que para nosotros FMSC es cuestión de amor y de responsabilidad. Las primeras hermanas en Oriente Medio han estado atentas a los desafíos de la sociedad, por eso, también nosotras estamos invitadas a aprovechar las emergencias educativas, colaborar para encontrar soluciones, proponer nuevos modelos que infundan esperanza y hacer el mundo más humano.
Con grande emoción podemos repetir las palabras del padre Teófilo, prefecto apostólico de Oriente - "Créanme también, que Dios es glorificado por esta Obra, que Él mismo inspiró...". Al final de la celebración, la fiesta fue adornada con un programa artístico realizado por los estudiantes de todas las secciones lingüísticas.
Los dibujos de los más pequeños, excepcionales y coloridos, han embellecido el ambiente recordándonos lo hermosa que es nuestra Unidad Educativa a la edad jubilar de cien años. Hemos apreciado el trabajo incansable de los maestros y profesores que con gran disponibilidad están colaborando en el proceso educativo que la Unidad Educativa propone, abrazando así los valores esenciales de respeto, fraternidad y casa común, en el espíritu de Francisco de Asís y de las primeras hermanas. Esperamos que el Centenario de "Santa María" pueda abrir nuevas estrategias para que, manteniendo la fidelidad de los orígenes, podamos mirar al futuro con el mismo dinamismo que a lo largo de los siglos ha marcado el espíritu educativo de las FMSC en Oriente Medio.

